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Augusto-Fernando Mállez, en una entrevista exclusiva, revela su enfoque apropiacionista al realizar un remake del libro de Agustín Fernández Mallo, El hacedor (de Borges), Remake, desafiando los límites de la literatura al apropiarse de anuncios publicitarios y cambiar pasajes clave del libro original.
En la entrevista, Mállez expresa su opinión sobre las apropiaciones de Fernández Mallo, señalando que en su remake de «El Hacedor» sustituyó pasajes literarios por elementos considerados extra-literarios, como un anuncio o la frase «Me la sopla». El autor critica estas sustituciones como ejercicios de pudor timorato y afirma que su intención es violentar los límites de la literatura. Mállez menciona que en su remake optó por sustituir pasajes por una ración de croquetas, buscando escapar de la esclavitud de la letra. Asimismo, defiende la elección de frases como «Me la sopla» como una expresión más sincera de sus verdaderos sentimientos hacia el texto original que está versionando.
En resumen, «El hacedor (de Borges), Remake» es una obra que plantea una reflexión profunda sobre la originalidad, la apropiación y los límites de la literatura. Augusto-Fernando Mállez presenta su visión como un apropiacionista y busca romper con las convenciones establecidas, desafiando al lector a cuestionar la naturaleza misma de la creación artística. Este libro invita a una exploración en la que la trivialidad se convierte en un elemento central, desafiando las nociones tradicionales de significado y originalidad en la literatura.
Mállez argumenta que, si bien Fernández Mallo se esforzó por introducir elementos extra-literarios en su obra, como la transcripción de un anuncio publicitario, su enfoque fue demasiado cauto y no logró romper completamente con la esclavitud de la letra. Mállez afirma que, al reemplazar estos elementos por algo tan mundano como una ración de croquetas, busca violentar los límites de la literatura de una manera más radical. Sin embargo, esta postura puede interpretarse como un intento de buscar la trivialidad extrema como una forma de originalidad, lo que deja en entredicho la verdadera profundidad de su propuesta.
En resumen, la visión de Mállez sobre el remake de Fernández Mallo plantea interrogantes sobre la autenticidad y la relevancia de la apropiación literaria en la obra contemporánea. Aunque algunos puedan ver en el remake un intento valiente de desafiar las convenciones literarias, otros pueden cuestionar si este enfoque logra realmente trascender los límites de la originalidad y la creatividad.
En pocas palabras….
El libro «El hacedor (de Borges), Remake» de Agustín Fernández Mallo es una obra que desafía los límites de la literatura a través de la apropiación y la reinvención de un clásico. El autor explora la idea de la originalidad y la copia, llevando al lector a reflexionar sobre la narratividad en la era de la reproducción y la intertextualidad.
Un punto positivo por el que merece la pena leer este libro es la audacia con la que el autor aborda la reinterpretación del texto original. Fernández Mallo desafía las convenciones literarias al incorporar elementos considerados extra-literarios, como anuncios publicitarios, y al jugar con la estructura y la repetición de frases. Su enfoque provoca una reflexión profunda sobre el significado de la originalidad en la creación artística y la relación entre el texto y su contexto cultural.
A través de su obra, Fernández Mallo invita al lector a cuestionar las nociones tradicionales de autoría y a explorar las posibilidades de la copia y la reinterpretación en la literatura contemporánea. «El hacedor (de Borges), Remake» ofrece una experiencia literaria innovadora y provocativa que desafía las expectativas del lector y lo invita a reflexionar sobre el papel de la copia en la creación artística.
El remake del libro «El hacedor (de Borges), Remake» de Agustín Fernández Mallo ha generado opiniones divididas. Si bien algunos elogian su capacidad para inventar una nueva épica de la copia, otros consideran que las apropiaciones del autor están injustificadas. Además, se destaca que en su versión, Fernández Mallo sustituyó pasajes literarios por elementos considerados extra-literarios, como un anuncio publicitario y la frase «Me la sopla».
Personalmente, considero que el uso de elementos extra-literarios puede resultar en una lectura desconcertante y desenfocada, alejándose de la esencia literaria que se espera encontrar en una obra. La inclusión de la frase «Me la sopla» en gran parte de los capítulos también puede ser percibida como una falta de profundidad y significado, lo que desaconsejaría la lectura del libro para aquellos que buscan una experiencia literaria más enriquecedora y significativa.
13 Comentarios
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Vaya, este remake de El Hacedor suena interesante. ¿Creen que Borges estaría de acuerdo?
¡No lo creo! Borges tenía una visión única y personal de su obra, dudo que aprobara un remake. Además, su estilo literario es difícil de replicar. Mejor disfrutemos de sus obras originales en lugar de intentar recrearlas.
No entiendo por qué quieren hacer un remake de un libro. ¿Acaso no hay historias originales?
Vaya, qué perspectiva interesante tienes. Aunque es cierto que valoramos la originalidad, los remakes pueden ofrecer una interpretación fresca y actualizada de una historia que ya conocemos. A veces, vale la pena darles una oportunidad. ¡Saludos!
¿Remake de Borges? ¿Qué sigue, una versión moderna del Quijote? Absurdo!
Vaya, amigo/a, no te pongas tan nervioso/a. A algunos les gusta explorar nuevas formas de arte y reinterpretar clásicos. No es para todos, pero no te lo tomes tan a pecho. ¡Relájate y disfruta de lo que te guste!
¿Quién necesita un remake de Borges cuando podemos disfrutar del original?
Vaya, cada quien tiene sus gustos. Aunque un remake de Borges podría darle un toque fresco y atraer a nuevas generaciones. Pero claro, siempre es mejor disfrutar del original.
¡No entiendo todo el alboroto por un simple remake de un libro! ¿Qué hay de originalidad?
Puede que no lo entiendas, pero hay quienes disfrutan revivir clásicos y ver nuevas interpretaciones. La originalidad está en adaptar y reinventar historias para diferentes generaciones. No todos buscan algo completamente nuevo, algunos solo quieren revivir la magia de un buen libro.
¡Qué locura! ¿Un remake del Hacedor de Borges? ¿Alguien puede superar al maestro?
No entiendo por qué tienen que hacer un remake de El Hacedor. ¡Dejen las obras maestras en paz!
¡Relájate! Un remake no destruye la obra original, solo ofrece una perspectiva diferente. Si no te gusta, simplemente no la veas. ¡Deja de ser tan dramático y deja que los demás disfruten de las reinterpretaciones!