Homo Deus. Breve Historia del porvenir – Yuval Noah Harari Una mirada hacia delante

Homo Deus es un libro largo. De aquellos que por datos, detalles precisos y citas de autor se hacen prácticamente inacabables. Un libro que requiere de un esfuerzo. Que es capaz de monopolizar todas tus conversaciones y que, como su hermano menor Homo Sapiens, se vuelve imprescindible para el lector paciente.

Y lo es a base de preguntas. A base de teorías poco descabelladas nunca antes formuladas y a base de ciencia, mucha ciencia.

Su planteamiento simple: ¿Qué pasará con la humanidad dentro de un milenio? ¿Hacia dónde avanza nuestra sociedad? Y a partir de aquí, respuestas más o menos acertadas. Caminos transitables y puertas abiertas.

Punto de partida
Aunque el libro en sí resulte una delicia, Harari condensa todo lo necesario de su obra en un brillante primer capítulo (lector perezoso o falto de tiempo, no hay excusa).

En él – zona spoiler científico- identifica los tres principales problemas de la sociedad humana hasta nuestros días: las guerras, las enfermedades y las hambrunas. Se eleva a mil metros de distancia y, tras atreverse a darlos por resueltos, plantea los que serán los problemas humanos más importantes para el próximo milenio: la inmortalidad, la búsqueda de la felicidad y la incorporación de tecnología en el ADN del homo sapiens (Adiós viejo simio, hola Homo Deus!).

Con este punto de partida, construye un ensayo con mayúsculas, cuyo principal atractivo es el hecho de ser capaz de dejar todos los detalles de lado y empezar a pensar el futuro con una perspectiva completamente libre y sin ataduras. Imaginando un mundo a mil, dos mil o incluso cinco mil años vista.

Creando líneas maestras.

Hablando y teorizando sobre aquello que tenemos justo delante pero no nos atrevemos ni tan siquiera a imaginar.

El universo en tu mano – Christophe Galfard Divulgación científica de la buena

Puede que hayas llegado a esta reseña buscando una confirmación sobre si deberías o no deberías leer este libro. Puede incluso que nunca en tu vida te hayas planteado abrir un ensayo científico y que, ante la insistencia de ese compañero/a tan pesado, hayas decidido bucear un poco por internet en busca de más información. Incluso puede que sepas de qué va todo esto del espacio exterior y tan solo busques carnaza sobre el estilo y las formas de Christophe Galfard como divulgador.

Seas quién seas y sea como sea, no lo dudes más. Debes leer El universo en tu mano.

Y lo debes hacer ante todo por su sencillez. Por su ambición a la hora de condensar todo lo que sabemos sobre el espacio en una obra amena e instructiva, capaz de dejar al lector con una placentera sensación de satisfacción intelectual. Porqué el Universo en tu mano es uno de esos libros únicos en su especie, capaces de despertar en el lector algo tan puro y tan imprescindible para el progreso humano como es la curiosidad.

El Autor
Si algo se le demanda a un divulgador científico a la hora de ser leído es rigurosidad. Demasiados charlatanes invaden el mundo con sus tonterías y sus pseudociencias como para perder el tiempo leyendo a quien no merece ser leído. Christophe Galfard invoca al maestro para captar nuestra atención. Se trata de uno de los discípulos del gran Stephen Hawking.

Palabras mayores para un autor consagrado en el género y para una obra a la que ya podemos llamar (nunca vamos a perder la fe en la humanidad) best-seller.

Editado en español por nuestra admirada Blackie Books (a la que aprovechamos para aplaudir por su decisión de apostar por la divulgación científica), se trata de una obra sencillamente imprescindible. Un viaje por el cosmos, el saber y el verdadero sentido de la palabra ciencia.

Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato – Jaron Lanier Una lectura simplemente imprescindible

Paradójicamente conocí este Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato gracias a Twitter. Un antiguo profesor de la universidad lo recomendaba en su blog y, tras lo llamativo del título, opté por perder treinta segundos de mi vida en hacer una lectura en diagonal sobre el argumento. Nunca he sido un antisistema tecnológico, pero en un mundo donde los escándalos vinculados a las grandes empresas de redes sociales están al orden del día, me pareció un tema lo suficientemente interesante. Pasados mis treinta segundos, y probablemente seducido por ese “INCORDIO” que a modo despectivo bautiza los grandes gigantes tecnológicos, pronto lo añadí a mi lista de lecturas pendientes. Creo que fue con diferencia uno de los grandes aciertos de mi año literario.

Sobre el autor
Nunca pensé que llegaría a encontrar a un teórico tan brillante y fresco en sus planteamientos filosóficos como Naomi Klein. Aunque la canadiense ha bajado un poco el listón en su último libro (prometo escribir pronto sobre él) siempre ha sido un referente para mí en cuanto a ensayos literarios se supone.

Però allí estaba Jaron Lanier, esperando a ser descubierto.

Tengo que admitir que al principio, como me pasa con todos los malditos prólogos, obvié la breve referencia en el lomo del libro hablando sobre él. Pero tras una lectura meditada, la visita se convirtió en imprescindible. Y es que más allá de sus rastas y sus pintas del rey Ezequiel de The Walking Dead, Jaron Lanier es uno de los pioneros de Internet. Fundador de empresas molonas en sus tiempos como Second Life, su currículum lo sitúa alrededor de alguna de las empresas más potentes de Silicon Valley.

Algo que te da algún que otro argumento para escribir un libro criticando las redes sociales.

La gran pregunta: ¿Voy a borrar mis redes sociales?
Podría escribir una larga y extensa reseña sobre 10 razones para borrar tus redes sociales de inmediato (cuidado con el inmediato, es importante e imponente por partes iguales).

Pero no creo que sea lo suyo.

Si has llegado hasta aquí es para saber si el libro ha servido finalmente para que borrara mis redes sociales. La respuesta es no. Siento decepcionar al bueno de Jaron Lanier. No obstante, creo que ha sido capaz de cambiar mi forma de ver el mundo. De hacerme entender algo que tenía delante y que no acababa de ver del todo.

Porque si una cosa me ha impactado sobre el ensayo, es el descaro con el que el autor presenta el uso que hacen las grandes tecnológicas sobre nuestros datos personales. Como puede que INCORDIO haya acabado con la democracia occidental tal y como la conocemos. Como puede que algo que empezó como un juego haya acabado controlando nuestro yo más interno.

Sin duda una lectora más que obligada.

Por cierto, un último apunte con uno de esos datos demoledores que suelta Jaron Lanier capítulo tras capítulo. Trump contrató los servicios de Facebook para su campaña. Incluso aceptó que un grupo de asesores de la empresa pasasen a formar parte de su personal de campaña. Hillary se negó. Fin de la cita.