Esa Bruma Insensata – Enrique Vila-Matas Alta literatura

Enrique Vila-Matas "Esa Bruma Insensata"

Cuando pienso en Enrique Vila-Matas, me viene a la cabeza algo parecido al famosos Bulli de Ferran Adrià. Un producto de “alta cocina”, tremendamente elitista, donde la literatura al igual que la cocina, se reinventa receta tras receta. Una experiencia a menudo complicada de digerir, densa, profunda, compacta, difícilmente comprensible, donde el lector tan solo le queda la opción de sentarse en su mesa y comer sin preguntar.

Literatura para sibaritas a la que es imposible no engancharse.

O sí. Porqué Vila-Matas, al igual que el restaurante más famoso de todos los tiempos, no es el tipo de escritor que pueda encandilar a las masas. Para eso están J.K Rowling o Jo Nesbo. Para eso existen Jamie Oliver o Carlos Arguiñano. Vila-Matas requiere paciencia, tiempo, voluntad. Un ejercicio de fe y tenacidad. Un salto a un vacío de genialidad, al que, sin saber cómo ni porqué, siempre quieres regresar.

Esa Bruma Insensata

Así que poco importa si su libro transcurre en Cadaqués o en Dublín. Si su protagonista está obsesionado por obras inéditas perdidas en el tiempo o con una colección de citas recopilada de manera críptica y obsesiva. Vila-Matas siempre es Vila-Matas. Con sus virtudes y sus defectos. Y es ese mismo hecho el que impulsa sus lecturas.

“Su energía de ausencia se notaba por todas partes.” “Los hechos se repiten en la historia, la primera vez como tragedia y la segunda como farsa”. Larga vida a Vila-Matas.

Deja una respuesta